Piden intervención del Estado para proteger a 40 familias

POSADAS | domingo 8 de julio de 2018


 La chacra 190, una de las tantas que existen en Posadas en la que los habitantes se sienten abandonadas por el Estado municipal y provincial. Está conformada por unas 40 familias que desde hace más de dos años sobreviven como pueden en el lugar. Su geografía muestra algunas viviendas de material sin revoques y techos de chapas, otras son de madera bien pintadas, y también algunas están techadas con cartón, o armadas con chapas.
“Pedimos la urgente intervención del Estado provincial para la chacra 190″, expresó el presidente del Bloque de Diputados del Partido Agrario y Social, Martín Sereno, el jueves en el recinto de la Legislatura, al presentar un proyecto de comunicación que tuvo tratamiento preferencial y a través del que solicita que el Poder Ejecutivo, en relación al Expediente Nº 29131/2017 que está en el Juzgado de Instrucción 3, intervenga de manera urgente para llegar a un acuerdo en las negociaciones entre el propietario y los vecinos del asentamiento de la chacra 190 de Posadas”.
Lo hizo por requerimiento de las familias y después de interiorizarse en el barrio sobre su temor a ser desalojadas.
El legislador expuso en el recinto, que el terreno de la chacra 190 se mantuvo  abandonado durante 40 años antes de que los vecinos se asentaran en el predio.

“Estas familias, como consecuencia de la crisis económica y financiera que azota a nuestro país y que se agravó desde que asumió el Gobierno de Cambiemos; no pudieron pagar más sus alquileres, y eso los llevó a buscar un lugar, limpiaron ese baldío, se instalaron y construyeron sus viviendas precarias”, señaló Sereno.

Vecinos registrados y amparados por la ley
Estas 40 familias fueron relevadas por los movimientos sociales y están inscriptas en Registro Nacional de Barrios Populares en Proceso de Integración Urbana (Renabap). Es decir que están amparadas legalmente por el decreto presidencial y la Ley de Expropiación de Tierras y Urbanización de Barrios Populares, denominado Régimen de Integración Socio Urbana y Regularización Dominial, que tiene media sanción en Diputados.
En esa chacra existe un conflicto con un particular que aduce ser el titular de las tierras. Hubo una intermediación y un principio de acuerdo entre las partes, porque las familias manifestaron su voluntad de pago ya que pretenden pagar de acuerdo a sus posibilidades, y precisamente por la discrepancia al no ponerse de acuerdo con las cuotas mensuales que exigía el propietario, y que exceden las posibilidades de la mayoría de los vecinos, el acuerdo se frustró. Y ahora están sufriendo permanentes amenazas de desalojo.

“Buscamos evitar la expulsión de casi 40 familias”
El diputado Sereno sostuvo que hay muchas posibilidades de lograr algún acuerdo que no perjudique el derecho a la tierra, y a la vivienda digna de esas familias, donde viven 45 menores lactantes, varios discapacitados, mujeres embarazadas y ancianos, y que tampoco se lesione el derecho del titular de los terrenos.
“Creo que es cuestión de hacer un nuevo intento, armar una mesa de negociación, porque los vecinos manifiestan su voluntad de pago y ahora están amparados con la futura Ley del Renabap. Desde nuestro bloque solicitamos que se busque una solución que evite la expulsión de casi 40 familias a la calle. Por eso pedimos la intervención del Gobierno que reconoció oficialmente un déficit habitacional de 100.000 viviendas en Misiones.
Entonces si el mismo Gobierno reconoce ese déficit, no podemos menos que solicitarle que intervenga ante estos casos donde mucha gente corre riesgo de ser arrojada a la calle. Reiteramos nuestro pedido y confiamos que se tomen cartas en el asunto de manera urgente”, exhortó.

Un logro de la lucha de los movimientos sociales
El bloque del PAyS celebró la media sanción del Proyecto de Ley de Expropiación de Tierras y Urbanización de Barrios Populares. En esa norma se reconoce el derecho a la vivienda y la tierra de 3,5 millones de argentinos y argentinas, también admite el déficit habitacional de las tierras en las que actualmente se emplazan 4.228 asentamientos en todo el país, para otorgarles el título de propiedad a los actuales ocupantes de esos inmuebles.
En Misiones hasta el momento se relevaron 246 barrios populares, lo que coloca a la provincia en el segundo puesto de los Estados del NEA, y solo Posadas registra más de 13.000 familias que viven en 60 asentamientos.
Hay que recordar que la sanción de esta Ley fue uno de los pedidos de la última Marcha Federal que convocaron los movimientos sociales y las organizaciones populares. Además de la urbanización de los barrios, reclaman por las Emergencias Alimentaria, y en Adicciones, la Ley de Agricultura Familiar que garantice el uso de la tierra para quienes la trabajan, y una Ley de Infraestructura Social.
El Proyecto de Ley de Integración Urbana -votado por unanimidad- que será girado al Senado, busca regularizar el dominio de las viviendas de los barrios precarios, asentados en tierras públicas o privadas.

Voces de familias desesperadas

El grupo de vecinos que se reunió con el diputado Martín Sereno explicó que cuando se asentaron ese lugar era un terreno baldío. “Hace dos años que vivimos acá y somos muchas familias con casi 80 chicos. Estamos en lucha porque nos quieren desalojar, y buscamos que nos den alguna solución”, señaló.
María relató que tanto ella como el resto delas familias tenían un trato con el dueño que parecía con intenciones de vender, incluso hubo un acuerdo con Iprodha; pero finalmente el tema se frustó “porque nos querían cobrar 4000 la cuota por mes, y no estamos en condiciones de pagar esa plata, por eso vamos a pelear y que sea lo que Dios quiera”.
Contó que hay un abogado que gestiona el desalojo, pero la respuesta de las familias es contundente: “No vamos a salir de acá, necesitamos un lugar donde vivir porque no tenemos plata para alquilar, somos gente de trabajo, queremos que nos permitan comprar de acuerdo a nuestras posibilidades”, remarcó.

Los vecinos piden armar una mesa de diálogo

Todos los vecinos coincidieron en que están dispuestos a pagar, y tal como lo sugirió Sereno, poder llegar a una mesa de diálogo y que el monto sea accesible. “Necesitamos una vivienda, porque no tenemos donde vivir, por eso estamos acá y nos mantenemos firmes buscando que haya una solución para quedarnos en este  terreno, porque tampoco queremos relocalización, solo quedarnos acá y pagar un monto de acuerdo a nuestras posibilidades”.
Las familias de la chacra 190 están enganchadas a la luz, lo que constituye un peligro porque los cables están colgados de manera irregular. Ya hubo cortocircuitos porque alguien enchufó algún artefacto  potente y los cables no resistieron. “Una vez casi se prende fuego una casa porque los cables son débiles, y todo el barrio quedó sin luz. También estamos enganchados al agua y como hay poca presión, nos turnamos para poder ocupar el agua entre todos”, dice la vecina resignada.

“Este lugar durante años fue un monte abandonado”

Don Juan recuerda que el lugar era un monte cuando llegó por primera vez, y no habla de dos o tres años, sino de más de 40, cuando vivía en otro sector de la chacra. “Había  un arroyo con acceso al río, nosotros íbamos a pescar. Aparentemente vivía cerca un hombre que decía ser el propietario legal y que murió años después, y a partir quedó el terreno baldío, era una tapera abandonada, llena de víboras, yacarés y cocodrilos.
Entonces, luego de tantos años, lo mínimo que pedimos es una vivienda digna en condiciones, aunque el dueño no quiera cedernos debe entender que somos seres humanos, no puede echarnos a la calle como animales. Además, él quiere vender todo el predio, no una parte, y esto no tiene una hectárea y media como dice el abogado. Es solo una hectárea, después está el área verde del arroyo”, explicó el hombre.
En la chacra además funciona un merendero donde 27 niños y niñas concurren a tomar la merienda, las madres ayudan y los chicos, están contentos. “Solo podemos dar de comer una vez por semana, y estamos tratando de ver si pueden ser más veces porque la gurisada lo necesita. El hambre se siente cada vez más en los barrios”, dijo.

“No queremos que nos desalojen”

Otra de las madres cuenta que está viviendo en la chacra 190 desde hace más de 10 meses. Llegó sin nada prácticamente y recibió ayuda de los vecinos para conseguir las maderas y poder armar una casa porque no tiene otro lugar donde vivir.
“Mi marido hace changas, y nos ubicamos cerca de un bañado, rellenamos un poco porque esto era un desastre, y nos arreglamos para vivir porque estábamos en la calle. Esto no es lo mejor, pero no tenemos otros recursos. Cuando llueve se nos llena todo de agua, siempre estamos buscando cómo conseguir tierra para rellenar, y así tratamos de arreglamos. No tenemos ayuda de nadie y vivimos en esta chacra con mi esposo y los dos chicos. Queremos una solución, y evitar que nos desalojen”, reclamó como las casi 40 familias del barrio.