Parto Respetado 2018: “Menos intervenciones, más cuidados”

| lunes 14 de mayo de 2018


Por Sandra Romero
Doula Parto y Postparto
Asesora de Lactancia
Posadas-Misiones

Como todos los años desde 2004, se celebra en el mes de mayo la Semana Mundial del Parto Respetado con el objetivo de visibilizar, concientizar e informar a la sociedad sobre la importancia de un embarazo y nacimiento cuidado y respetado, donde la mujer pueda ser la verdadera protagonista de este acontecimiento único en su vida. En el año 2017 el lema fue “¿40 SEMANAS? RESPETEMOS LOS TIEMPOS DEL NACIMIENTO” para recordarnos que el nacimiento es un proceso natural donde se debe respetar los tiempos fisiológicos del cuerpo de la mujer y su hij@ y que no tiene una fecha establecida de “caducidad”, ya que la fecha probable de parto es solo eso, una fecha PROBABLE. Según la Organización Mundial de la Salud, un embarazo saludable pude finalizar espontáneamente entre la semana 37 a la 42 de gestación.

Este año, la convocatoria es del 14 al 20 de mayo con el lema “MENOS INTERVENCIONES, MÁS CUIDADOS”. ¿Por qué ese lema?. Cuando ingresamos a una institución a parir, se activa un protocolo estandarizado de atención y esto incluye la mayoría de las veces, una catarata de intervenciones innecesarias que medicalizan innecesariamente el proceso del parto, con la intensión de acortar su duración. Hoy, voy a intentar hacer un recorrido enumerando y contextualizando estas intervenciones no necesarias, esas que no aportan nada al cuidado de la mujer y su bebe pero si pueden desencadenar complicaciones.

  • Rotura artificial de bolsa: la OMS dice que no está justificada la rotura precoz artificial de membranas como procedimiento de rutina. Solo se recomienda en el caso que haya una detención (4 horas aproximadamente) del proceso en fase de trabajo de parto activo. Se practica con el propósito principal de aumentar las contracciones y, por lo tanto, acelerar el trabajo de parto. El riesgo que provoca esta práctica es que al ya no contar con esa barrera protectora que era la membrana integra, los microbios que habitan en la vagina sin causar ningún daño allí, pueden subir y provocar una infección en el líquido restante y en la membrana cuando realizan tactos vaginales.

  • Restricción en la ingesta de alimentos y líquidos: un parto requiere una cantidad enorme de energía. Sabemos que este proceso no tiene un tiempo estipulado de duración si se permite que todo transcurra de manera fisiológica y es por esto que la fuente de energía debe ser garantizada a fin de sostener el bienestar de mamá y bebé. Una restricción en la ingesta de líquido puede derivar en una deshidratación y cetosis. Se recomienda una administración ligera de alimentos (en poca cantidad, en intervalos, con contenido energético de calidad) e ingesta de líquido continua y/o cada vez que la mujer lo desee.

  • Vía intravenosa (periférica): es una vía de acceso permanente al árbol vascular de la mujer que se coloca a través de la piel dentro de una vena. Se coloca de forma rutinaria a todas las mujeres para administrar suero que hidrate ya que se restringe la ingesta de líquidos y alimentos. También para la administración de oxitocina sintética, ya sea para inducir el parto, alterar o acelerar las contracciones durante la fase de dilatación, para acelerar el alumbramiento de la placenta o en casos que sea necesario administrar antibióticos u otro medicamento. Dado que en un parto normal no hay un motivo real para impedir a la mujer ingerir agua o comida o administrarle oxitocina sintética, la colocación de la vía es innecesaria y no debería hacerse de manera rutinaria. En caso de ser necesario, la vía pude abrirse en ese momento y no antes. Es necesaria nuestra autorización para que la coloquen así como es obligatorio que nos informen de cualquier sustancia que pretendan introducirnos con el gotero a través de ella.

  • Monitorización electrónica continua: es una manera de comprobar el bienestar del bebé durante el trabajo de parto mediante la escucha o los registros de las pulsaciones, pero impide que la mujer se mueva durante el trabajo de parto ya que está conectada a un aparato que lleva este registro continuamente. Por lo tanto, no podrá cambiar de posición o ir al baño, lo que ayudaría al alivio y al control durante el trabajo de parto. También significa que algunos recursos tienden a centrarse en las necesidades de interpretar constantemente este aparato y no en las necesidades de la paciente en trabajo de parto. La frecuencia cardíaca del bebé se puede monitorizar de forma intermitente mediante un estetoscopio fetal de Pinard (dispositivo especial con forma de trompeta) o un dispositivo Doppler manual. La monitorización continua se asoció con un aumento significativo de las cesáreas y los partos vaginales instrumentados.

  • Administración de oxitocina sintética: hace que las contracciones seas más frecuentes, más dolorosas y más intensas y así acelerar la dilatación y con ello, el parto. Esto lleva a la mujer a pedir analgesia para soportar el dolor constante, ya que el cuerpo no pude sostener ese ritmo que es provocado de manera exógena y no respeta su cadencia ni tiempos. Esto implica que cuando se la usa hay que monitorizar de manera continua la frecuencia cardiaca del bebé, para poder advertir inmediatamente si las contracciones lo perjudican. La administración de oxitocina es una intervención mayor que debe utilizarse únicamente bajo una indicación válida.

  • Tactos vaginales: es una acción diagnostica esencial en el reconocimiento del comienzo y progreso de parto. El número de exámenes vaginales se debe limitar al estrictamente necesario (1 cada 4 horas sería suficiente durante la fase de dilatación). Pueden ser desagradables, intrusivos y embarazosos para las mujeres, y se asocian con un mayor riesgo de introducir una infección. Una mujer que tiene contracciones irregulares y que claramente no está de parto, no debería ser sometida a este tipo de exploración. Si no queres que te realicen ningún tacto vaginal, estás en tu pleno derecho.

  • Litotomía: es la posición de acostada sobre la espalda. En la actualidad ya hay más consenso desde los profesionales de la salud en que la mujer transcurra el trabajo de parto en las posiciones que mejor la ayuden a atravesar el trabajo de parto. Esto facilita el descenso del bebe, alivia el dolor, da dinámica al parto y esto favorece emocionalmente a la mujer. El problema surge cuando la escena se traslada a la sala de parto, ya que allí debe ponerse en esa posición, acostada, porque para el equipo que la atiende es más fácil atenderla si esta quieta y acostada en cierta altura que si esta en movimiento. Parir acostada puede dificultar la salida del bebé (en esa posición, el trayecto que debe recorrer el bebé es más largo y en contra de la fuerza de gravedad), hay mayor riesgo de sufrimiento fetal (en posición horizontal, el útero reposa sobre los vasos sanguíneos que suministran sangre oxigenada al bebé, que quedan comprimidos por el peso, y más aún durante las contracciones), incrementa las episiotomías y los daños en el periné (cuando una mujer se mueve en libertad el profesional que la atiende tiene menos propensión a realizar esta intervención) y aumenta la incomodidad y el dolor y por lo tanto la necesidad y el uso de la epidural.

  • Pujos dirigidos: son los que se realizan bajo la dirección del profesional. El pujo dirigido dura entre 10 y 30 segundos al mismo tiempo que se contiene la respiración. Puede implicar riesgos por 2 motivos: para el bebé porque disminuye el aporte de oxigeno (pujar aguantando la respiración aumenta mucho la presión intratorácica e intracraneal y disminuye el retorno venoso. Hace que disminuya la frecuencia cardiaca de la madre y dificulta su oxigenación y, por la tanto, también la de su bebé. Para la madre, porque podría dañar su suelo pélvico. El pujo a glotis cerrada, empuja menos efectivamente al bebé.

  • Episiotomía: es un procedimiento quirúrgico que comprende el corte del perineo (piel y musculo entre la vagina y el ano) para agrandar el canal de vaginal cuando el bebé ya está casi por salir. Se practica de manera rutinaria aunque la OMS estableció que no es necesaria más que en el 20% de los partos. Está constatado que causa dolor, aumenta el sangrado y causa más disfunciones sexuales a largo plazo. También requiere de cuidados pos parto para que la herida no se infecte, los puntos no se suelten, dificulta el caminar, sentarse y cuidar del bebe activamente los primeros días.

  • Maniobra de Kristeller: se una con el fin de acelerar la fase del expulsivo del parto. Alguien presiona al abdomen de la madre (el fondo del útero) hacia abajo para conseguir que el bebé salga o como mínimo llegue a la coronar. Es una maniobra que en muchos países esta contraindicada y la OMS la clasifica como las que deben emplearse con cautela por no existir evidencia que compruebe su utilidad. Básicamente se está forzando la salida de un bebé que aún no sale, desde el exterior. Entre los riesgos se han descrito algunos como desprendimiento de placenta, rotura uterina, desgarros en el periné de la madre, fractura de clavícula del bebé y lesiones en el plexo braquial, es decir, cosas realmente serias.

Hasta que quienes parimos, la sociedad y el sistema de salud no entendamos y apoyemos a la mujer, informándonos y formándonos, apoyando y respetando este proceso, cada uno desde el lugar que nos corresponde, es poco lo que puede cambiar. Seamos activ@s, tomemos nuestros derechos y ejerzámoslos con consciencia, que nuestros hijos, sobrinos, nietos, lleguen a este lado de la vida de manera amorosa y respetuosa, saludable en todos los aspectos. No nos conformemos con la trillada frase “lo que importa es que esta sanit@” porque no es verdad que importe solo eso!! También es importante que la madre este sana, se recupere bien, se sienta feliz por la experiencia, pueda cuidar de su hij@ desde el primer momento, se sienta valorada y respetada por todo lo que dio de sí en este camino de traer a su hijo al mundo.

Dr. Michel Odent: “El Nacimiento en la era del Plástico”

Organización El Parto es Nuestro

https://www.bebesymas.com/parto/conoce-las-nuevas-recomendaciones-de-la-oms-para-una-experiencia-de-parto-positiva

56 nuevas recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS)

En el mes de febrero, la OMS, a través de un comunicado en su sitio web anunció la publicación de una nueva guía con 56 recomendaciones y sugerencias para una experiencia de parto positiva. Con ella, se busca establecer estándares de cuidado a nivel mundial para las mujeres embarazadas y reducir el número de intervenciones médicas innecesarias. “Si el parto está progresando de manera normal, y tanto la madre como su bebé están en buenas condiciones, no es necesario recibir ninguna intervención adicional para acelerar el trabajo de parto”, dice en el comunicado.

Las sugerencias de la OMS están divididas en cinco bloques: Cuidados durante el trabajo de parto y nacimiento, Primera fase del trabajo de parto, Segunda fase del trabajo de parto, Tercera fase del trabajo de parto y Cuidados del recién nacido. En cada una de ellos, se incluye el título, descripción y la categoría de las directrices, es decir, si se recomiendan o no hacerlas.

En el primer bloque de Cuidados durante el trabajo de parto y nacimiento, por ejemplo, se incluye un cuidado maternal respetuoso, mantener una comunicación efectiva entre el personal médico y la madre, así como la elección de un compañero que le acompañe durante el parto.

En el segundo bloque, que cubre la primera fase del trabajo de parto, se menciona que debería informarse a las madres que no hay una duración estándar establecida de la primera fase del parto, ya que esta puede varias de mujer a mujer. Además, la OMS ahora reconoce que aquel referente que indicaba que “lo normal” era que el cuello del útero se dilatara un centímetro cada hora es inexacto e irreal, y que no se recomienda tomarlo como referencia para saber si un parto va progresando de manera normal.

El tercer bloque, correspondiente a la segunda fase del trabajo de parto, se toca el tema de la posición para el momento de dar a luz, y en los que se indica que -independientemente de si se utilizó la epidural o no- la madre tiene derecho de elegir la posición que le sea más cómoda, y además, no se le debe presionar para que puje hasta que ella lo sienta necesario. Por otro lado, la OMS no recomienda la realización de episiotomías a menos que sea realmente necesario.

En el cuarto bloque, donde se habla de la tercera fase del parto, una de las recomendaciones es el corte tardío del cordón umbilical, para lo cual se sugiere esperar por lo menos un minuto y así los bebés puedan obtener mayores beneficios para su salud.

Por último, en el quinto bloque, que trata sobre los cuidados del recién nacido, la OMS recomienda practicar el contacto piel con piel durante la primera hora después del parto para prevenir hipotermia y ayudar a iniciar la lactancia. Otras recomendaciones, son esperar al menos 24 horas antes de darle un baño al bebé, así como no separarlo de su madre y que permanezcan juntos en la habitación del hospital las 24 horas.

https://www.bebesymas.com/parto/conoce-las-nuevas-recomendaciones-de-la-oms-para-una-experiencia-de-parto-positiva

http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2018/positive-childbirth-experience/en/#

http://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/260178/9789241550215-eng.pdf;jsessionid=F699A41CF9985F847695FEF1109839F6?sequence=1