Magras expectativas para la yerba, de cuyo éxito dependen miles de cosecheros y agricultores

AGRO, ECONOMIA, POLÍTICA | viernes 14 de octubre de 2016


Cae la exportación de yerba mate, las ventas al mercado interno ingresaron en una meseta y todo indica que hay stock para rato en las industrias. Esa es la situación del sector yerbatero, de cuyo éxito dependen más de 10.000 cosecheros, 17.000 productores (la mayoría pequeños agricultores), 210 secaderos y 110 molinos, concentrados casi exclusivamente en las provincias de Misiones y Corrientes.

 

Un informe de la Cámara de Molineros de Yerba Mate de la Zona Productora (CMYMZP) indica que La exportación de yerba mate retrocedió 44,68% en divisas y 38,77% en volumen durante los primeros ocho meses del año 2016 con respecto al mismo período de 2015. Esto representa en kilos una caída de 38,77% respecto al mismo período de 2015, cuando se enviaron 24.894.490 kilos, es decir, que este año se enviaron 9.653.140 kilos menos.

Los destinos de exportación han sido Siria,  que recibió 63,4% del total de kilos enviados al exterior; Chile ocupó el segundo lugar con 17,1%, seguido por Estados Unidos con 3,4%, Líbano con 9,98%, Francia con 2,2%, Turquía con 2%, España 1,47%, Australia y Alemania con 0,91% y 0,92%, respectivamente, Emiratos Árabes 0,58%, Israel 0,49% y otros destinos con 4,3%.

Los motivos de la merma de ventas a otros países son varios, pero esencialmente impacta la guerra en Siria, el principal comprador.  Ese país es el destino del 70% de las exportaciones argentinas de yerba mate, que cayeron un 40% en volumen en los primeros ocho meses del año, comparado con el mismo período de 2015.

El dato fue confirmado por el presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Alberto Re, quien explicó: “Veníamos exportando a Siria 25 millones de kilos anuales de yerba mate y vemos que, por la guerra, habrá una merma total hacia fin de año del 30%, aproximadamente. Siria es un mercado altamente desarrollado para la yerba, ya que, además de comercializar algunas marcas argentinas, compra producto a granel y envasa con marcas locales. Estamos obligados a pensar nuevas estrategias para compensar este impacto”, dijo.

En paralelo se conoció que el próximo año va a haber un fuerte excedente de yerba mate, y que las ventas al mercado interno prácticamente no aumentaron en los últimos diez años.

 

Según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate, de enero a agosto de este año los productores entregaron más de 746 millones de kilos de hoja verde, 20 millones más que en el mismo período de 2015, año en el que se alcanzó una marca histórica. Se espera además que la zafriña de verano también venga cargada, ya que las temperaturas altas y los buenos niveles de lluvia de septiembre anticiparon el ciclo de brotación de las plantas.

 

Asó, los stocks crecen, disminuye la demanda de hoja verde por parte de la industria y la próxima cosecha, según indicadores climáticos, se perfila con muy buen rendimiento.

 

En ese escenario, el consumo del producto dentro de la Argentina tienen a estabilizarse.

“El mercado interno está planchado, en los últimos diez años la variación interanual sube o baja un uno o dos por ciento, ni siquiera acompaña el crecimiento vegetativo de la población, lo que quiere decir que estamos perdiendo mercado interno, eso es real”, señaló Raúl Karabén, presidente de la cooperativa Piporé.

 

De esta manera, el año 2016, que se inició con manifestaciones en las rutas de los pequeños productores porque el precio establecido para la materia prima (hoja verde y yerba mate canchada), transita sus últimos meses con magras expectativas.