“Los adolescentes buscan contención, una escucha en el sistema de salud”

EDUCACION, MISIONES, SALUD, SALUD PÚBLICA, SOCIEDAD | domingo 1 de julio de 2018


Es una de las conclusiones del estudio sobre “Necesidades, Políticas y Estructura de los Programas de Salud Adolescente en Argentina”, fue impulsado y financiado por UNICEF Argentina y coordinado por Daniel Maceira desde el Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES), entre 2016 y 2017. Misiones fue parte del mismo y contó con la colaboración de diferentes entidades. Los resultados fueron presentados el martes 26 de junio en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales.

La población estudiada: adolescentes escolarizados entre 13 y 18 años que asisten a escuelas públicas, que pertenecen a la clase media a media baja (nivel socioeconómico). En Misiones participaron 11 establecimientos de las localidades de Posadas, Oberá, Eldorado y Apóstoles. Más de 800 estudiantes respondieron encuestas anónimas sobre salud sexual y reproductiva, adicciones (drogas, tabaco y alcohol), temas nutricionales (principalmente trastornos alimenticios) y violencia auto infligida y de terceros.

En una entrevista con el encargado de la investigación, por parte del CEDES, el doctor en economía y especialista en economía de la salud, Daniel Maceira, nos comentó sobre el abordaje de la misma, su objetivo y lo que aporta en los lineamientos de políticas públicas.

-¿Cuál es el objetivo del estudio?

-El objetivo del estudio es poder dar cuenta de la situación de la salud de los y las adolescentes, principalmente en cinco provincia de la Argentina: Misiones, Chaco, Jujuy, Salta y La Rioja, a través de la mirada de distintos actores, como la normativa en cada provincia, cómo identifican la salud adolescente y poder ver si existen brechas de derechos entre las provincias.

En segundo lugar, a través de mapeos de actores, contarnos cada uno a través de su mirada, cuál es el abordaje de la población adolescente y el tratamiento de su salud.

En tercer lugar, poder escuchar la voz  de la sociedad civil en la forma en que trabaja la salud adolescente y coordinan o no las autoridades públicas y finalmente, hicimos entrevistas a través de cuestionarios auto administrados a más de ochocientos adolescentes.

Fernando Zingman (UNICEF), Daniel Maceira (CEDES), Milva Carlino y Viviana Garro (MSP- Referente Programa Programa Ad).

-¿Cómo surgió la investigación?

-Unicef decidió poner el foco, entre varios ejes de su política en Argentina, la salud adolescente y para eso, hizo una convocatoria para proponer estudios y el CEDES fue uno de los que ganó. Luego armamos un equipo de investigación interdisciplinario, en donde Milva Carlino y Viviana Garro, fueron nuestras referentes en Misiones.

-¿Qué refleja el estudio?

-En términos generales lo que uno encuentra es que los adolescentes buscan mayor contención, una escucha en el sistema de salud, en poder tener confianza en el sistema y poder volcar sus dudas, y este es un gran desafío, considerando la importancia del vínculo entre las escuelas y el sistema de salud.

-¿Qué sucede en las Instituciones de Salud?

-Yo creo que el sistema de salud está aprendiendo a encontrar una respuesta a la problemática de salud que plantea la adolescencia. Porque es un desafío poder tratar a una persona sana, en términos de clínica, pero que tiene necesidades de salud en cuanto a lo vincular.

Desde esa mirada todavía hay un camino por recorrer, en términos de identificar un mecanismo más integral, generar espacios más específicos que puedan integrar con los códigos con los que los adolescentes necesitan.

-¿Qué aportes brinda a las políticas públicas de salud este tipo de investigaciones?

-En la medida que uno logra articular el sistema de salud  se puede saber cuáles son sus necesidades, cómo poder abordarlos y  hacerlos más eficientes. Sobre todo cuando estamos abordando una población clínicamente sana y que los temas de salud relacionado con la adolescencia tiene que ver con conductas. Adicciones, pensamiento de suicida, violencia, hábitos sexuales responsables o no, todo tiene que ver con patrones de conducta.

En la medida que uno puede ayudarnos y ayudarlos a poder identificar cuáles son los problemas y encontrar modos de abordaje, uno está contribuyendo, no sólo a ellos, sino a la sociedad en general, porque una vez que el adolescente se hace adulto tiene hábitos que arrastra desde el momento de la adolescencia, entonces, uno puede pensar que socialmente es una inversión de largo plazo.

 

El Fondo de las Naciones Unidas para la infancia (Unicef) ​ es un programa de la Organización de las Naciones Unidas con base en Nueva York y que provee ayuda humanitaria y de desarrollo a niños y madres en países en desarrollo.

Por Mariela Roi.