Libertad: Más de 150 personas piden el tendido eléctrico

RECLAMO | lunes 2 de octubre de 2017


El Paraje Mboijobhu, conocido también como “Doña Juliana”, en Puerto Libertad es un poblado chico, donde habitan unas 40 familias de pequeños productores que se conocen y ayudan colectivamente. A todos les preocupa el mismo problema: falta de energía eléctrica y como consecuencia de provisión de agua potable.

Ahí vive Mario Da Silva, productor hortícola y criador de cerdos, que junto a su esposa y sus seis hijos, llevan años esperando que les conecten la luz y solo reciben respuestas evasivas de parte de las autoridades de la Delegación de Emsa de Libertad.
Hasta el pequeño paraje llegó el diputado Martín Sereno (Partido Agrario y Social), donde se reunió con las familias, preocupadas por ese problema, y este jueves presentó en la Legislatura un pedido de provisión de luz eléctrica para el Paraje.

“Estos productores fueron beneficiados hace unos años con el Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (Prosap); y hace dos recibieron los materiales eléctricos; pero todavía no les instalaron el tendido. En este paraje viven más de 150 personas, algunas con discapacidad severa, muchos gurises, pacientes electro dependientes que necesitan la luz como el pan de cada día, y sin embargo el servicio no se materializa”, explica el legislador, acompañado por el candidato a diputado provincial, Jorge Páez, y uno de los referentes de la zona, Carlos Muggler.
Entre todos los vecinos desmontaron, hicieron los pozo para los postes, recibieron los materiales, y sólo faltan los transformadores.
“Hace cinco años que nos mienten con la propuesta de bajarnos la luz, presentamos notas, armamos una comisión de trabajo, e hicimos el primer despeje, colocamos los postes, y cuando bajaron los materiales, personal de Emsa de Posadas nos dio una mano; pero después todo  quedó parado”, cuenta Mario Da Silva.

Los chicos recurren a una vertiente del monte
En el lugar hay un aula satélite, y los alumnos no tienen agua, entonces recurren a una vertiente en el monte, con el riesgo que implica porque la empresa Alto Paraná envenena las vertientes tirando los residuos.
“Reclamamos, pero hasta ahora no tenemos respuesta, y seguimos esperando alguna solución del Poder provincial o Municipal, porque la luz es un derecho de que nos corresponde a todos los seres humanos. Yo tengo seis hijos, el mayor de 14 años, y tres van a la escuela, y con mi mujer nos tenemos que manejar sin luz y sin agua. Para bañarnos nos vamos a un arroyo cercano; pero nos sentimos olvidados. Cuando nos juntamos con los vecinos, hacemos la broma de que tendríamos que poner en la entrada del kilómetro 13 donde empieza este paraje, un cartel que diga “Picada Los olvidados”, dice con ironía.
El trabajo entre todos los vecinos incluyó que hicieran una colecta y juntaran unos 3500 pesos para pagarle a una persona de la zona que tiene un tractor grande, para que “nos ayude con el despeje del terreno porque son varias hectáreas, y con otros vecinos cavamos los pozos, acarreamos y plantamos los postes, casi un mes estuvimos trabajando, con la esperanza de que pronto llegara la luz, y al final quedó todo parado”, lamentó el productor.
Hace ocho años que Da Silva vive en el lugar y con mucho esfuerzo pudo comprar su chacra. Es muy lindo este lugar, tranquilo para los chicos, solo faltaría que haya luz y agua”.
Su esposa  reitera que la electricidad es necesaria para guardar los alimentos y medicamentos que requieren conservar el frío en la heladera. “Ese es un problema, y cuando el calor aprieta, se sufre mucho sin hielo, ni bebidas frías”, indica.

Sobreviven sacando agua de un pozo 
Otro de los vecinos, Roberto Da Cruz, vive en el mismo Paraje Mboijobhu con su familia, y lleva dos años trabajando, produciendo. Él también colaboró con el despeje del terreno para hacer los pozos y que baje el tendido de la línea. “Esta gente hizo todos los deberes que Emsa pidió con la promesa de que ni bien terminaban el trabajo, les conectaban la luz, pero eso no pasó.

Y semejante problema los perjudica al no poder conservar la comida y tener que recurrir a un pozo de más de 20 metros para sacar agua con baldes; pero en esas condiciones, la vida se les hace muy difícil.
Roberto como el resto, apuesta a producir; pero por momentos  se plantea si vale la pena seguir  apostando a la producción, con todo en contra. Piensa si no será mejor abandonar esa pelea e ir con su familia al pueblo donde, aunque saben que no hay trabajo, y tendrán que sobrevivir de changas, por lo menos contaran con los servicios básicos”, señala el diputado Sereno.

“Apostamos a la chacra”

Precisamente, Da Cruz cuenta que hace dos años que están luchando. “Viinimos del pueblo porque sabemos que la situación no está fácil y elegimos la colonia; pero la falta de agua y luz es un gran problema y la cosa se pone muy crítica cuando hay chicos en el medio. Hoy apostamos a la chacra, y esperamos llegar a una solución porque se nos hace muy difícil mantenernos, no podemos conservar los alimentos, ni salir a comprar otros porque estamos a 12 o 13 kilómetros del pueblo, y es imposible ir todos los días a buscar la carne, por ejemplo. Esperemos que haya una solución rápida de parte del municipio, y de los que gobiernan la provincia, principalmente de Emsa que es una empresa del Estado”, reclamó.


“Si no podemos conservar un litro de leche, no conviene tener una vaca”

En diálogo con Sereno, rápidamente hizo la cuenta que cada botella de hielo cuesta 15 pesos y ante las altas temperaturas necesitan por lo menos tres por día, lo que significa 45 pesos diarios.
El productor suele sacar 500 litros de agua por día desde el pozo de 22 metros, con baldes de 20 litro. “O sea hago 30 bajadas de balde para tener lo mínimo de agua por día, porque no se aguanta tratar de sacar más, es muy cansador. Es impresionante la cantidad que se ocupa en las tareas diarias, porque ni hablar de mantener con agua a los animales, prácticamente ya no podemos criarlos. Si tuviéramos luz se criarían mejor y eso significaría mejores ingresos. Pero si no podemos tener una heladera para mantener un litro de leche, tampoco conviene tener una vaca”, ejemplificó.
Roberto y su esposa siente que Emsa les está cortando los brazos al no permitirle seguir trabajando en la chacra y enseñarle a sus hijos algo que en el pueblo es imposible: “Acá les enseñamos a cuidar a los animales, a criar un chancho. En el pueblo no se puede, y hay que estar muy atentos para que los chicos no se bandeen”.

Sólo faltan transformadores y que bajen las líneas
Lo único que falta en el paraje son los transformadores y la bajada de las líneas eléctrica. Los vecinos se quejan porque nadie, salvo los dirigentes del PAyS, se acercan a ver las consecuencias de lo que están pasando. “Pedimos que nos den una ayuda, tener una posibilidad de poder vivir dignamente con luz y agua. Le pedimos al intendente de Libertad, Luis Ferreira (FR), y a las autoridades de Emsa que por favor tengamos lo que en realidad merecemos, vivir y producir dignamente.

Hoy mucha gente está abandonando las chacras porque a ningún gobernante le importa lo que nos pasa. Nosotros hace dos años y medio que vivimos acá, pero hay gente que hace nueve años o diez años que padecen el mismo drama y luchando para que nos conecten la luz”, lamenta.

La empresa de peajes dejo de pagar a los bomberos que asistían en la ruta 12

RECLAMO

El diputado provincial del Partido Agrario y Social, Isaac Lenguaza, presentó un proyecto en la Legislatura, solicitando al Poder Ejecutivo que medie entre la empresa Caminos del Paraná, y la Federación Misionera de Bomberos Voluntarios para evitar que dejen de brindar los servicios de emergencia en la Ruta Nacional 12 desde el 1 de enero de 2018. El legislador señaló… Leer más  »