La Escuela 182 rechazó a tres niños y los deja sin educación

CRISIS | martes 22 de agosto de 2017


Colonia Mártires es un pequeño pueblo de familias que mayoritariamente la pelean. En esa localidad vive Silvana Gómez, con tres hijos en una humilde casita cerca de la ruta. Hace un año y seis meses llegó a Misiones desde la provincia de Buenos Aires, en busca de mayor tranquilidad; pero también sufrió la crisis económica que azota el país, y ya no pudo pagar el alquiler, así que se instaló en una casa abandonada del Iprodha y al cabo de un tiempo, la desalojaron violentamente junto a sus hijos.
Con ella y su familia se reunió el diputado Martín Sereno, candidato a legislador nacional por el Partido Agrario y Social, que estuvo recorriendo Mártires, agradeciendo a los militantes que trabajaron sumando votos para su espacio político, entre ellos Jorge Milosovich y Matías y Lorenzo Borges.
“Cuando las cosas se pusieron difíciles, comencé a averiguar que esa casa hacía años estaba desocupada, e inicié los trámites con la idea de que mis hijos tuvieran un lugar seguro; pero cuando se enteraron los supuestos dueños, llegó la policía e intentó sacarme. Les dije que sin orden de desalojo no me podían echar; pero vinieron cuatro mujeres policías y me sacaron por la fuerza con los chicos y nos tiraron todas las cosas a la calle”, relató.

“Pido a la directora que permita a mis hijos asistir a clases”

De a poco, Silvana, sus hijos y su compañero misionero lograron alquilar un cuarto, pero como resultaba demasiado chico para una familia numerosa, pidieron ayuda al intendente de Mártires, Armando Sosa (FR) sin obtener respuesta. Así fue que se instalaron en el terreno en el que viven actualmente hace unos seis meses.
“Mi marido vive de changas, de la tarefa, y yo cobro la Asignación Universal por Hijos, hago bollos, vendo ropa, lo que sea para que a mis hijos no les falte nada; pero nos resulta imposible pagar un alquiler, por eso construimos esta casita con ayuda de los vecinos que siempre nos dan una mano. El gran problema que tenemos es que los chicos no están escolarizados porque la directora de la Escuela 182, Lucía Luna, no los quiere recibir porque en el colegio de Luján, al que iban no me entregaron el pase de mis hijos de 10, 7 y 5 años”, explica.

El sistema educativo debe contener, no expulsar alumnos

“Vamos a hablar con la directora porque nos llama la atención que se niegue a que los chicos asistan a clases, un papel no puede ser más importante que la escolaridad de estos niños”, manifestó el diputado Sereno.
Hizo hincapié en que aún cuando por una cuestión burocrática, el establecimiento no pueda regularizar las certificaciones hasta que reciba el pase de la otra escuela, “lo prioritario es que los chicos estudien, que el sistema educativo los contenga no que los expulse”, enfatizó.

Es necesario que estén escolarizados
La joven madre sostuvo que “desde que vinimos de Buenos Aires intenté inscribir a mis hijos para que no pierdan la escolaridad, le pedí a la directora que llamara a la escuela de Buenos Aires y solicitara el pase de uno al otro establecimiento; pero me respondió que no era su obligación, y que yo tendría que viajar a buscarlo. Con ese argumento estuvo dando vueltas todo el tiempo, hasta que este año, le insistí tanto que decidió comunicarse, pero sólo logramos que la responsable del jardín de infantes de mi hija más chica enviara el pase por mail”, indicó.
Queda pendiente que los directivos de la escuela bonaerense manden la autorización de los chicos más grandes, y ante el pedido de la mujer que los reciba igual para que no sigan perdiendo el año, la directora no aceptó.
La consecuencia de esa negativa es que estos chicos que deberían estar cursando quinto y segundo grado -la nena más pequeña sí está concurriendo a la sala de 5 años en el jardín de infantes-, no están estudiando.

Vecinos solidarios

“Solo le pido a la directora que les permita asistir a clases, aún cuando por una cuestión institucional no pueda darles un certificado; es importante que no pierdan también este año”, reclamó Silvana Gómez.
Además, al no estar escolarizados, la mujer corre el riesgo de que le suspendan la Asignación Universal por Hijos.
“Ese es nuestro mayor problema ahora: la falta de asistencia de los chicos a la escuela. Porque con respecto al tema de la vivienda, aunque nos faltan chapas y otras cosas,por suerte tenemos a mis suegros cerca y unos vecinos muy solidarios que nos pasan la luz y el agua potable, y una dentista del pueblo me está ayudando con la compra de los artefactos para el baño y el piso”, señaló Silvana, muy agradecida.

La Navidad más cara de los últimos años

CONSUMO, CRISIS, FIESTAS

“En diciembre de 2018 una familia debe disponer de un total de $ 4.156 para poder costear una cena navideña compuesta por una picada, un asado para seis personas, helado y una mesa dulce. Considerando las dos fiestas, el total es de $ 8.312”, enfatizó un informe del CEPA. Los alimentos aumentaron 54% en un año y 243% desde diciembre… Leer más  »