Habrá buen clima para la producción, con posibles heladas fuertes en agosto

CLIMA | martes 10 de julio de 2018


Es lo que nos adelanta el computador científico Alfredo Yaquinandi en su columna semanal de los lunes publicada en el diario El Territorio. Lo que queda del invierno será como hasta ahora: con días de mucho frío y otros no tanto. Las lluvias serán más prolongadas en la segunda quincena de julio y en agosto, y abundantes en diciembre. Se esperan tormentas en septiembre y en el último mes del año:

La circulación alternativa de aire tropical y de aire polar se mantendrá activa durante todo el invierno, generando altibajos de temperaturas que si bien no alcanzarán el nivel de “veranillos” ni producirán heladas fuertes, generarán cortos períodos templados a cálidos, seguidos de lluvias y un marcado descenso térmico, manteniendo una elevada humedad relativa en nuestra región, que irá incrementando las precipitaciones a partir de la segunda quincena de julio para alcanzar acumulados levemente superiores al promedio estacional a partir de agosto.

Lluvias y tormentas en aumento
Los eventos de precipitaciones se irán haciendo más prolongados e intensos, aunque todavía bastante espaciados entre sí, durante el resto de julio y agosto y acompañados de fuertes tormentas durante el mes de septiembre, lo que nos estará indicando el inicio de un fenómeno de El Niño en nuestra región, que mantendrá características todavía débiles durante la primavera. El Niño completará su desarrollo recién para el verano (segunda quincena de diciembre), momento a partir del cual podemos esperar las precipitaciones más abundantes y las tormentas más severas.

Perspectivas para la primavera
Estas condiciones nos permiten pronosticar un escenario neutral para el clima durante la primavera, asegurando niveles apropiados de humedad en el suelo tanto para las cosechas de invierno como para las siembras de la producción de verano.
Como es habitual, los eventos lluviosos estarán seguidos de irrupciones de aire frío, aunque teniendo en cuenta la elevada humedad atmosférica, las posibilidades de heladas dañinas durante el resto del invierno estarán reducidas por el efecto protector de la escarcha.
Sin embargo, deberíamos tomar precauciones durante agosto, que suele ser el mes más seco del año, y a pesar de que, en promedio, agosto suele ser sensiblemente más cálido que el resto de los meses de invierno, también suele tener fríos memorables, especialmente durante la segunda quincena, y en estos casos, la baja humedad conspira contra la formación de escarcha, haciendo posible la temida “helada negra”. En lugares expuestos al viento del Sur, su efecto astringente en agosto puede generar el mismo efecto, si entra en calma justo para la helada.
La influencia de los vientos polares irá disminuyendo durante la primavera, reduciendo la duración de los descensos de temperaturas y el riesgo de heladas tardías estará limitado al Norte correntino, y difícilmente avance más allá del Sur misionero y el extremo sur paraguayo, quedando el centro y Norte misionero y del Chaco, y la totalidad de la provincia de Formosa, exentos de heladas tardías durante la primavera.

¿La Niña en el 2019?
Finalmente, no debemos olvidar que el fenómeno de La Niña en el océano Pacífico no se disolvió, sino que continúa en el hemisferio Norte, generando perturbaciones climáticas de variada intensidad. Si este fenómeno resiste todo el verano del Norte, es posible que retorne al hemisferio Sur para el 2019″.

Daños y alertas meteorológicas para Misiones

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En medio de las inclemencias del tiempo, la Policía de Misiones y la Subsecretaría de Protección Civil, dependiente del Ministerio de Gobierno, continúan con tareas de relevamiento en toda la provincia y ya se confirmaron daños en casas en Posadas, Oberá y Alem. Leandro N. Alem fue la ciudad más afectada hasta el momento y tres casas sufrieron voladuras de techos…. Leer más  »