Funcionarios misioneros en el centenario de la escuela 84 de Oberá

EDUCACION | lunes 29 de octubre de 2018


La Escuela N° 84 “Aurora Solís de Barnatán” de Villa Svea, en Oberá, cumplió 100 años y lo celebró junto a alumnos y exalumnos, docentes y exdocentes, vecinos de ese histórico barrio donde nació la ciudad y la ilustre presencia del gobernador Hugo Passalacqua, hijo orgulloso de la Capital del Monte.

Junto al intendente local, Carlos Fernández –exalumno del establecimiento centenario-, la ministra de Educación Ivonne Aquino y otras autoridades del Gabinete provincial y local, Passalacqua revivió los avatares que debieron sortear los inmigrantes suecos y finlandeses que fueron los primeros habitantes de Villa Svea, barrio que comenzó su vida cívica antes mismo de la fundación oficial de Oberá, según relató el mandatario durante su discurso.

“En esta especie de Paraíso que encontraron –los inmigrantes- acá, había que buscar la unidad y la encontraron en la Educación; en el concepto sarmientino de la bandera unificadora de la lengua, empezaron todos a hablar castellano y se funda esta escuela, por eso es histórica; su creación marca un quiebre en la historia de toda esta zona y de Misiones misma”, dijo Passalacqua al repasar los momentos fundantes de la historia de trabajo y sacrificio que escribieron los inmigrantes en la ciudad y la provincia. “Nuestros inmigrantes y nuestros criollos entendieron, antes de que se fundara el pueblo, que era la Educación la piedra basal para construir la sociedad hermosísima que hoy tenemos…Honor y gloria a nuestros inmigrantes, a nuestros docentes y a la Educación en su conjunto, porque no habría sociedad -sociedad…de ser socios-, si no hubiese Educación ”, cerró el Gobernador.

El acto central del centenario institucional tuvo lugar en el renovado edificio, donde a través de la Dirección de Arquitectura de la Provincia se realizaron mejoras en los sanitarios para varones y niñas; el techado del patio donde se dan las clases de Educación Física y todas las ceremonias patrias, además del empedrado y cordón cuneta desde la ruta hasta las escaleras principales. Allí concurren más de 200 alumnos, en medio turno desde primero a tercer grado y en turno extendido, los de cuarto hasta séptimo grado y por la modalidad allí se sirve desayuno, almuerzo y merienda.

El director Víctor Nilsson, emocionado, agradeció a la responsable de la atención gastronómica de los alumnos y a cada uno de los integrantes de esa comunidad educativa, por la dedicación y el compromiso con la tarea. Historias familiares, anécdotas de los primeros habitantes y la emoción de contar con la presencia de exalumnos llegados desde distintos lugares del país y la provincia, formaron parte de este ritual histórico y emocional que se vivió en la tarde de este domingo en el popular barrio obereño.

Esa historia fue inmortalizada en un mural que se inauguró antes del final de la ceremonia y en un conjunto escultórico que recibe a todos quienes llegan al establecimiento.