Enjambre de Moscas. Estefi y «Una existencia desnuda»

ENJAMBRE DE MOSCAS, LITERATURA | sábado 17 de agosto de 2019


¿Qué te genera escribir? «Creo que se trata de un encuentro con une misme, un espacio que nos regalamos en donde nos sinceramos con el papel. Eso último lo resume: al papel le debemos sinceridad», expresa Estefanís Natalí González. En esta nueva edición de Enjambre, vamos a desnudar nuestra alma ante la pluma libre, para ver si así podremos – aunque sea por un instante – calmarnos el desasosiego.

Una vez alguien me dijo, «nunca hay dos escritos iguales, cada persona tiene una forma de escribir y de expresarse», cada quien tiene una forma única de ver, percibir, de pensar y por ende, de escribir, en donde el lenguaje es una especie de interfaz entre nosotros y el mundo. Partiendo de allí, hoy podremos conocer un poco más a Estefanís o Estefi, quien nos mostrará, a través de su texto, una parte de sí y que quizás, podremos llegar a reconocernos a nosotros mismos.

La escritura como la fotografía son formas de lenguaje que ella elige para mostranos, que hay por debajo de la piel.

Bio

Estefanís Natalí González nació el 17 de octubre de 1995 en Resistencia (Chaco),  vive en Posadas. Es técnica en Comunicación Social y actualmente se encuentra finalizando su tesis en Comunicación Social en la UNaM. En 2018 ha realizado su primer «librito» Mar adentro. Recientemente elaboró un fanzine, con la artista plástica Sofía Aixa María Guzmán, denominado Con-sentir la sombra. 

Una existencia desnuda

 
Cuesta caernos bien,
llevar conversaciones fuera de lo trivial con nosotres mismes.
consolarnos el desosiego,
apretar el pecho sin abrirlo
aletargando la zozobra.

 

Y en la reconstrucción cotidiana que hacemos de nosotres,
liquidamos nuestras derrotas
para maniobrar lo que el mundo nos pro-pone.
                                                    o nos im-pone.
por si acaso,
                       ahora,
                             comenzas a notar la diferencia.

 

Fabricamos esperanzas a la medida de nuestras necesidades,
y le guardamos sus sombras al sol,
acallando la noticia púdica
de sus caras no chispeantes.

 

Grados consientes de libertad
que vuelves a reinventar
porque
 cada tanto
es necesario.

 

Y te preguntas:
en cuántas cosas calzamos
y en qué otras
-tantas-
te baila la suela

 

o con qué rellenarlo.

Por Mariela Roi.