El comercio misionero sufrió una caída mayor al 10 por ciento

COMERCIO, CONSUMO, CRISIS, ECONOMIA | jueves 19 de julio de 2018


Indicaron que deben ajustarse a los elevados importes de lista marcados por los proveedores. Además, reconocieron que disminuyó fuertemente el consumo de frutas, verduras, queso y lácteos.

El primer semestre del año marcó una tendencia de precios elevados en la ciudad de Posadas, principalmente sobre los productos comestibles. Desde el sector comercial aseguraron que por este motivo cayeron abruptamente las ventas.

La Asociación de Comerciantes de Misiones señaló que, en la provincia, durante junio, la caída de las ventas superó al 10%.

Además, puntualmente sobre lo que es alimentos y bebidas, los dueños, tanto de comercios minoristas como mayoristas, observaron que los consumidores comenzaron a inclinarse por la tendencia de comprar productos de segunda marca, para abaratar un poco los gastos.

“La venta en general volvió a caer, todos los meses se sigue achicando el margen de compra de los clientes”, aseguró Nelson Lukoski, integrante de la Asociación de Comerciantes de Misiones, en diálogo con PRIMERA EDICIÓN.  Las frutas y verduras fueron señaladas en diversos comercios como las de mayor caída en ventas.

“Igualmente, lo primero que dejan de consumir los clientes son los productos que no forman parte de la canasta básica, como perfumería y limpieza”, indicó Lukoski. “También bajó mucho el consumo de queso y lácteos”, agregó.

Por su parte, en declaraciones radiales, Carlos María Beigbeder, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP) y distribuidor mayorista, reconoció que “lamentablemente a medida que aumentan las listas de precios nosotros tenemos que trasladar esas subas a los clientes. En algunos casos se puede estirar un poco el tiempo para modificar el precio, pero en otros casos nos debemos ajustar apenas el proveedor dispone una suba”.

“Los productos comestibles han aumentado más de un 10%. Justamente, es más perjudicial cuando los incrementos se dan en los alimentos porque repercute sobre una gran parte de la población”, añadió.

Sin embargo, Lukoski declaró que es difícil determinar un porcentaje exacto de suba general debido a que los precios se modificaron con variables según las categorías, “por ejemplo el arroz, legumbres y la yerba subieron alrededor de un 8%”, mientras que “todo lo que es producto enlatado que viene de importación, como conserva de pescados y palmitos, aumentó su precio sobre la variación del dólar, o sea alrededor de un 30%”.

“Si los precios siguen subiendo van a empezar los despidos en las empresas, algo que en algunos casos ya se empezó a ver”, sentenció.

En el primer semestre, el precio de la harina subió un 83%

Según un estudio de la consultora de consumo masivo Focus Market las categorías de productos que más aumentaron en el período enero-junio de 2018, fueron la harina y sus derivados con una suba del 83%; seguida por las pastas secas con un incremento del 33,3%; polentas 29,3%; helados 24,8%; insecticidas 23,4%; sopas 23,3%; té 22,9%; tapa para empanadas también con el 22,9%; pastas frescas 20,8%; y mayonesa con el 18,7% de incremento en las góndolas de los supermercados.

“En el primer trimestre tuvimos una economía que crecía y un consumo estable, que fue bajo en enero y febrero pero mejoró en marzo. Mientras tanto, en el segundo trimestre vimos cómo la situación general de la economía se desaceleró y el consumo cayó”, relató Damián Di Pace, director de Focus Market.

Sobre las expectativas para el resto del año reconoció: “Estamos en un escenario de fuego cruzado: cae fuerte la economía y cae el consumo. La perspectiva es que la contracción de la economía seguirá y se resentirá aún más el consumo”.

De acuerdo con Di Pace, en los meses de mayo y junio “el comerciante intentó absorber la rentabilidad a los efectos de mover stock. Es más eficiente liquidar el stock disponible perdiendo rentabilidad, antes que financiarse en el mercado a tasas altas”.

Primera Edición.