Dirigentes agrarios se movilizan contra cambios en el Instituto de la Yerba Mate

AGRO, ECONOMIA, POLÍTICA | lunes 24 de octubre de 2016


Los principales dirigentes agrarios mantuvieron dos reuniones, el viernes en Campo Viera y el sábado en Andresito, para definir acciones contra las modificaciones que impulsa el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira, en la Ley de creación del Instituto Nacional de la Yerba Mate  Entre otros puntos, una de las modificaciones que se impulsa es la creación de un Fondo Especial Yerbatero (FEY), quitándole el manejo de recursos al organismo nacional que nació tras la histórica protesta conocida como El Tractorazo, protagonizada por los agricultores.

 

El viernes por la noche, los productores nucleados en la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM), Asociación civil de Productores Yerbateros Norte (Acpyn), Chimiray (Corrientes) y Asociación Civil de Cuadrilleros de Andresito y Alto Paraná (ACPA)  se reunieron en el galpón de Tito Feltan, en el kilómetro 31 de la ruta Nacional N°14 de Campo Viera, donde se mostraron molestos por las modificaciones que sufriría la ley orgánica del Inym, advirtiendo que “no beneficiaría en nada al sector”. Al día siguiente, el sábado por la mañana, se volvieron a reunir en Comandante Andresito, en la zona norte de Misiones, para analizar los problemas que atraviesa el sector.

 

Tras esa reunión denunciaron un “intento de avasallamiento por parte del poder político con el que cuenta hoy la legislatura provincial, encabezado por el Sr. Carlos Rovira, con el fin de desnaturalizar y desfinanciar (el Inym). Haciendo caso omiso al clamor de los hombres que trabajan la tierra y en conjunto con el poder económico avanzan en la destrucción sistemática de esta valiosa herramienta (se refieren al Inym), creada en el año 2001-2002, cuando los vientos neoliberales intentaban opacar a los eslabones más débiles de la cadena productiva (tareferos y pequeños productores)”, enfatizaron los productores.

 

El proyecto que impulsa Carlos Rovira buscan reemplazar la “tasa de inspección y fiscalización” de la Ley 25.564 por una “tasa compensadora, de fomento y fiscalización”, que se destinaría a mejorar la calidad de vida de los pequeños productores y trabajadores rurales de cosecha de yerba mate; que pueda utilizarse para el pago de sobreprecio de hoja verde; y que continúe siendo para ejecución de las atribuciones de control y fiscalización que tiene el INYM. Se conformaría con una tasa del estampillado que será del cinco por ciento del valor promedio del medio kilo de yerba mate en góndola –hoy es del 2,5 por ciento del valor del kilo-. Esa recaudación se distribuirá en 20 por ciento para la institución yerbatera, y lo restante sería administrado por el Gobierno provincial

 

“Rovira, que nos hizo tantas cosas, inventó (la Dirección General de) Rentas, y tantas cosas… ahora quiere inventar el Fondo Yerbatero. ¿Cuándo nos ayudaron? No va a funcionar porque ellos (por el gobierno) van a manotear la plata y van a decir que el fondo no está depositado como sucede con el FET (Fondo Especial del Tabaco)”, sentenció el dirigente, apuntando al uso financiero de los recursos que no se transfieren automáticamente al sector”, manifestó oportunamente el dirigente agrario Luis Andruszyszyn .

 

En la vereda de enfrente, la diputada nacional por Misiones Silvia Risko defiende la iniciativa. Sostuvo que “el Fondo Especial de la Yerba Mate será un beneficio al eslabón más bajo de la cadena ya que estará destinado un 40 por ciento para el pequeño productor , otro 40 por ciento al sector del peón rural y solo un 20 por ciento irá al Inym”.

 

Origen de la Institución

 

EL INYM fue creado como respuesta a sucesivas manifestaciones de los productores en los años 2001 y 2002, golpeados por las políticas neoliberales de la década del 90. El plan de Convertibilidad junto con las privatizaciones, desregulaciones y la apertura al exterior fueron los ejes centrales de Gobierno a partir de 1991, y diez años después los agricultores salieron a las rutas con sus tractores a exigir cambios. En mayo de 2002, las viejas maquinas agrícolas ocuparon lenta y pacíficamente las calles de la ciudad de Posadas, hasta llegar a la plaza 9 de Julio y a su paso se multiplicó el apoyo de comerciantes, docentes y vecinos en general.

 

Frente a la Casa de Gobierno, se ubicaron los colonos yerbateros con improvisadas carpas y 358 tractores portando cartelería y banderas argentinas. La consigna fue permanecer hasta lograr respuestas concretas al reclamo. Pasaron  53 días, entre anuncios, propuestas de soluciones que no cubrían las expectativas, el cansancio, el frío y la incertidumbre, escollos que fueron superados con la solidaridad de varios sectores y con el convencimiento de que el cambio era posible.

 

La provincia era gobernada por Carlos Rovira.

Presos de la incertidumbre, en junio los productores decidieron tomar otras medidas. Se inició un paro de la actividad productiva y cortes de ruta en diversos puntos de la provincia. En paralelo, se conoció una veintena de denuncias penales en contra de la entonces vigente Coordinadora Multisectorial, que representaba al sector productivo yerbatero y a otros disconformes con el curso económico vigente.

Finalmente el 13 de julio de 2002 el presidente de la Nación firmó el decreto reglamentario que puso en marcha el Instituto Nacional de la Yerba Mate y con esa medida, los productores pasaban a formar parte de la decisión de  los valores de la materia prima de la yerba mate.