Denuncian estado de abandono en un cementerio

COLONIA AURORA | lunes 3 de diciembre de 2018


En la localidad de Colonia Aurora, el Municipio que administra desde hace tres mandatos consecutivos, el intendente Jorge Gabriel Kremer (FR), tiene abandonado el cementerio, en la avenida San Martín no hay veredas, los barrios y las colonias no tienen agua potable ni energía eléctrica. Tampoco hay móvil ni suficiente personal en la Comisaría y no existe una Comisaría de la Mujer teniendo en cuenta la cantidad de denuncias sobre violencia de género que se suman en el pueblo.

En el cementerio municipal trabaja Oldemar “Idi” Grujer, 52 años, quien tiene el oficio desde hace 16 años de enterrar a los muerto, sin haber sido contratado nunca por la intendencia, a pesar de que lo reclamó muchas veces. Su única entrada económica son los pocos pesos que cobra por hacer las fosas para las tumbas.

Desde hace un tiempo, Don “Idi” está muy preocupado porque cada vez le pesa más su inestabilidad laboral. Motivado por esa inquietud se reunió con el diputado Carlos “Cali” Goring (Partido Agrario y Social), junto a otros vecinos de Aurora, para plantear el problema, porque siente que los años avanzan, tiene hijos y nunca tuvo un contrato que le permita contar con estabilidad como empleado municipal, y no recibe ningún  remuneración por la actividad que realiza desde hace 16 años.

“Muchas veces reclamé un salario formal”
“Hace muchos años que trabajo en el cementerio. Varias veces fui a reclamar al intendente (Jorge Kramer) que me contraten, porque necesito tener un ingreso; pero me dicen que por ahora no se puede, y se me vuelve pesado llevar tantos años trabajando sin cobrar”, se queja.

Para sobrevivir, el hombre se rebusca haciendo las fosas. Cuando muere alguna persona, la funeraria lo llama para que él se ocupe de cavar la fosa. “Me pagan 500 pesos para hacer el pozo para la tumba; pero no es fácil, hay meses que no muere nadie”, dice naturalmente.

El cementerio depende de la Municipalidad, y cada vez que va a reclamar lo que le corresponde como trabajador, obtiene una respuesta negativa.

“Me cansé de pedir, no solamente un salario, sino combustible, y la máquina para desmalezar, porque con mi machete no alcanza; pero nunca me dieron ni un metro de hilo para la cortadora, ni medio litro de nafta. Los que manejan la Municipalidad no me ayudaron jamás. Reclamé para que por lo menos me paguen el trabajo de limpieza. Tengo tres hijos para mantener, ya empezaron la Facultad, hay que pagarles el alquiler y no me alcanza”, lamenta.

“Se necesitan arreglos, ya no hay espacio para hacer tumbas”

El sepulturero sostiene que el abandono de la Comuna se demuestra con el hecho de que no hay personal municipal en el cementerio.”Por eso no saben lo que significa trabajar en ese lugar. No existe un director del cementerio como pasa en otros pueblos. Nunca vienen si se necesita algo. En los 16 años que llevo acá nunca vi al intendente recorriendo o preocupado por este lugar”, afirma.

Posiblemente al jefe comunal, Jorge Kramer no le importe el estado del cementerio, porque él vive en Alicia Alta, y ahí hay otro  campo santo. En el cementerio municipal otro de los problemas es la falta de espacio físico para seguir enterrando a los muertos. El predio está totalmente lleno de tumbas, y el enorme terreno convertido en una capuera que bordea el cementerio, está ubicado en pendiente y constituye un gran pozo que necesita ser rellenado para extender las tumbas que ya no quepan actualmente.

“No hay más lugar, a veces tenemos que enterrar uno arriba o muy cerca del otro por falta de espacio. En el terreno lindante que rodea al cementerio hay lugar; pero hay que limpiar. Del total de la hectárea, y habrá un 30% más o menos que todavía se puede ocupar, pero necesita limpieza, desmalezamiento, porque abajo hay muchas piedras. Hay que meter máquina, rellenar y arreglar”, insiste Grujer.

No mandan la máquina para desmalezar

El cementerio municipal es el único en el pueblo, no existe uno privado. Ocupa aproximadamente una hectárea y hay más de 2000 sepulturas. “Me dijeron que el de Colonia Alicia está bien arreglado y debe ser porque el intendente Kramer vive en esa zona, y se preocupa más por ese cementerio que por éste. La gente ya no sabe dónde poner sus muertos; hemos llegado a colocar hasta tres en una misma fosa por falta de lugar.

Es un trabajo que no reditúa porque como no me pagan, tengo que salir a buscar changas, y si me pongo a limpiar acá, ese día lo pierdo para hacer alguna changa. Se necesita una máquina para erradicar todas las malezas.

Pasaron varias campañas electorales en las que  prometieron contratarme; pero llega las elecciones, el intendente vuelve a ganar y nunca cumple. No hay un director o un jefe a cargo del cementerio, y a mí no me quieren estabilizar, ya fui a pedir muchas veces que me ayuden con un salario mensual, o aunque sea que manden la máquina para limpiar, y camiones de tierra para rellenar porque solo no puedo”, reitera el trabajador.

Si se rellenara el terreno habría más lugar
Cada vez que muere una persona en Aurora, el hombre tiene que hacer malabares para encontrar el espacio donde cavar una fosa. “Acá no se paga impuestos, y no hay control. Si una tumba está abandonada, se sepulta otro muerto en la misma. Una vez desde la Municipalidad me dieron la orden de sacar una cruz de madera, y enterrar en esa misma tumba; pero yo trato de no hacer eso, porque siempre pienso que puede aparecer gente buscando a su familiar y es triste no encontrar su tumba para prenderle una vela, o ponerle unas flores”, indica.

Don Idi considera que cuando hicieron la nueva Municipalidad de Aurora “arruinaron todo”. Hay un muro de contención que es de pura piedra, de unos dos metros de alto que habría que rellenar con tierra.

Herramientas para pode trabajar

“A veces pienso en abandonar este trabajo, y buscar otro; porque suele pasar uno o dos meses que no entra un solo peso. No me piden que haga fosas porque no muere nadie, y entonces trato de buscar alguna changa; tengo tres hijos y no es fácil. Mi mujer cobra una pensión por discapacidad porque tiene un solo riñón”, cuenta el sepulturero.

Agrega que cuando las familias van a visitar a sus muertos, se molestan si ven el cementerio sucio y abandonado. “Me da vergüenza porque es mi lugar de trabajo y trato de limpiar por mi cuenta; pero al no tener los elementos, se me complica. No pido mucho -subraya con humildad- solo un salario y las herramientas para mantener limpio el lugar y poder extenderlo para que haya más fosas cuando se necesiten”, señaló Grujer.

Goring solicita que el Municipio de Aurora construya veredas

COLONIA AURORA, OBRAS PUBLICAS, PARTIDO AGRARIO Y SOCIAL, RECLAMO

El diputado Carlos “Cali” Goring, del Partido Agrario y Social, solicitó a través de un Proyecto de Comunicación, presentado en la Legislatura Provincial, que la Municipalidad de Colonia Aurora, proceda a ejecutar las obras correspondientes para la construcción de veredas sobre la Avenida San Martín, de dicha localidad, en el trayecto que comprende el Centro Cívico del Municipio. En los… Leer más  »