“¿Cuándo van a entender que son crímenes de poder?”

DERECHOS, GÉNEROS, SOCIEDAD | martes 6 de junio de 2017


Fue una de las tantas preguntas, reclamos, consignas que se gritaron en la Plaza 9 de Posadas en la movilización del “Ni una Menos”. Hubo repudios, escraches, denuncias a los organismos del Estado y demanda de la implementación de la Educación Sexual Integral.

“Estamos aquí reunidas exigiendo ¡¡Ni Una Menos!!, gritando una vez más, ¡¡Vivas, Libres y Dignas, nos Queremos”!! Nuestro conjuro es por todas y cada una de nosotras. Estamos aquí juntas porque nos negamos a seguir presenciando más muertes, más injusticias y maltratos”.

“Estamos con la voluntad de seguir ocupando las calles porque nos tenemos. ¿A quién nos dirigimos con nuestro reclamo? Al Estado provincial y nacional, a los medios de comunicación, a las instituciones públicas, educativas, al los Gobiernos, a la sociedad toda”, expresó en el escenario de la plaza 9 de Julio, Muriel Arensburg, una de las integrantes de la organización que convocó el 3 de junio, a la Tercera Marcha Ni Una Menos, Vivas Nos Queremos!, un grito que como en Posadas, dio la vuelta al planeta. 

“¡Vivas nos Queremos!, pero nos siguen matando y el Estado es responsable, la respuesta punitiva no es la solución, el Estado es macho, patriarca, protege a los suyos, hace del femicidio un crimen pasional, individual. ¿Cuándo van a entender que son crímenes de poder?”, decía otra de las mujeres leyendo el documento consensuado por el Movimiento de Mujeres, Lesbianas y Trans.
De esta manera, la tierra colorada volvió a despertar de su larga siesta de pasividad, y puso el cuerpo que es femenino, porque femenina es la energía del parto que da inicio a la vida.
Y ahí estaban cientos de mujeres marchando por las calles de Posadas, acompañadas por hombres, niñas, niños, organizaciones políticas, sociales, todas con sus carteles en contra del patriarcado: “El patriarcado es esa forma en que está organizada nuestra sociedad, que prioriza una relación desigual entre hombres y mujeres e identidades feminizadas, las más violentadas e invisibilizadas”, explica parte del documento.


Repudios y escrache

A medida que los cuerpos avanzaban detrás de dos banderas hermanadas que decían: “!Vivas y Libres nos Queremos, Ni Una Menos! Nosotras Movemos el Mundo, Nosotras lo Paramos”, las gargantas coreaban:“Mujer, escucha, únete a la lucha”, y “Poder, poder, poder popular, luchar con las compañeras le gusta a usted, y ahora que estamos juntas, y ahora que sí nos ven, abajo el patriarcado se va a caer, se va a caer, y arriba el feminismo que a vencer, que va a vencer!”
Y también se escuchaban los nombres -seguido del ¡Presente!- de las víctimas de violencia de género en Misiones, muchas de las cuales esperan Justicia: Libertad para Victoria Aguirre, Justicia para Selene, Libertad a Higui Dejesús, presa por defenderse, a Milagro Sala, presa política, Justicia para Belén Rivas, por Paulina Portillo,Taty Piñeryro, Lucía Maidana, Irma Ferreyra, Evelyn Rojas, Mirta González, Horacelia Marasca, Mirian Cubas, y tantas más!
También hubo repudio frente a un negocio de electrodomésticos porque allí trabajan hombres acusados de abuso sexual, y un grupo se desprendió de la columna para ingresar al Posadas Plaza Shopping y pegar carteles contra un peluquero que trabaja en el lugar -con la leyenda “abusador pedófilo suelto”- cuya causa se encuentra en el Juzgado de Instrucción 2 de Posadas.

Mujeres Autoconvocadas de Iguazú
La marcha se replicó en distintos puntos de la provincia. Entre otros en Oberá, Eldorado, Monecarlo, Puerto Iguazú, donde las Mujeres Autoconvocadas también gritaron “Ni una Menos!”, y marcharon con banderas y carteles por el barrio Belén hasta la plaza de los Niños, donde prendieron velas junto a, junto a los familiares y amigas de Belén Rivas -la adolescente victima de femicidio, con un embarazo de siete meses- exigiendo un Estado presente que garantice derechos. 

Después compartieron la muestra fotográfica “Mujeres, Mulheres, Kuña”, proyectaron videos, compartieron una chocolatada, y pintamos un mural donde quedaron plasmadas las marcas de todas las personas que asistieron a la jornada de lucha.

Por primera vez hubo equipos de trabajo para orientar y ayudar

En la plaza 9 de Julio de Posadas esperaba el resto de las organizadoras del Movimiento, y de las organizaciones sociales y políticas. En este acto no hubo problemas con el sonido, ni con la energía eléctrica. Y por primera vez, algunos organismos del Estado provincial se hicieron presentes con sus equipos de trabajo para orientar, ayudar, cumplir con quienes los necesitan. Estuvieron el Ministerio de Derechos Humanos, la Subsecretaría de Relaciones con la Comunidad, con su responsable, Rosana Franco, la Línea 137; la Dirección de Violencia Familiar y Género, Línea 102, con su titular, Carolina Caspary y una mesa de asesoramiento sobre el aborto a cargo de las Socorristas en Red Misiones.
También hubo un agradecimiento al diputado del Partido Agrario y Social, Martín Sereno, autor de la iniciativa que declaró a la Marcha de Interés Provincial, además del legislador, estuvieron presentes los diputados Hugo Escalada, María Losada (Vanguardia Radical), Silvia Rojas (SET), la concejal de Posadas, Natalia Giménez (FR), el subsecretario de Derechos Humanos, Ramón Vázquez, y el delegado del Inadi, Julián Seniuk, entre otros.

Las paredes se pintan, las pibas no vuelven
En la plaza también hubo actividades artísticas: las “brujas” Any, Victoria y Maureen recitaron la poesía ¡Tiemblen que las brujas hemos vuelto!, autoría del grupo de mujeres uruguayas Minervas 
“…Quisieron enseñarnos lo que era ser bonitas, dignas de contemplación, no supieron que aprendimos donde estaba la belleza, en cada compañera creando y resistiendo, en cada cuerpo en pie de lucha. ¡Tiemblen que las brujas hemos vuelto!”.

Mientras que Ishta acompañada por un charango, cantó un tema sobre la dura realidad que circunda a las jóvenes, que se suavizaba con su tono afinado. Minutos después la profesora Elena Maidana, leyó un poema estremecedor.
Casi al final, un grupo de mujeres de la organización se plantó frente al escenario y al tiempo que repetían como un mantra: 
“Las paredes se pintan, las pibas no vuelven”, fueron desnudando sus pechos en una perfomance en la que Caro Verón pintaba sus cuerpos.
Fue un emotivo momento cargado de valentía, llantos y abrazos para potenciar la entereza, que culminó con el fuego encendido en un brasero, y una ronda de manos y cuerpas, porque el feminismo parte de lo comunitario y colectivo y se teje como una red amorosa frente a injusticia. 

Así reforzaron la lucha en nombre de las víctimas de femicidio que no volverán, y con la firmeza  de celebrar la rebeldía y la diversidad con el objetivo puesto en impedir que el Estado no sustraiga más derechos.

Los Poderes Ejecutivo, Judicial y Legislativo están en falta

El monólogo de la activista y actriz, Mariana Pizarro resonó en toda la plaza: “Somos parte de las brujas que no pudieron quemar. También somos las abuelas de las brujas que no van a quemar!”, y soltó el aullido que caracteriza a las luchadoras en cada movilización.
“Brujas, locas, violentas, son las maneras que tienen de denigrarnos cuando venimos a esta plaza. Esta es la tercera vez. Así estamos, con una lista de reclamos es la misma año tras año. Estamos atrapadas en la línea del tiempo. Tres años para que no nos corten la luz, y a este ritmo cualquiera que sepa hacer matemáticas puede calcular si yo puedo llegar viva a ver cumplidos alguno de los reclamos de la lista”, dijo.
Remarcó que a la par que las calles se ponen duras, ve que las víctimas dicen basta, empiezan a enfrentar, van contra las violencias. “He visto a niñas escrachar a sus violadores con una valentía y una entereza que ya quisiera que tuvieran las fuerzas policiales, y los Poderes Ejecutivo, Judicial y Legislativo que están en falta. Por eso no vienen hablar en este escenario, porque no pueden decir lo que hicieron cada año para que se cumplan las consignas del Ni Una Menos. Al contrario, crecen las cifras de la violencia, faltan las estadísticas. Sin embargo nosotras, las locas, las brujas, las violentas, somos las que llevamos las estadísticas de nuestras hermanas muertas, y sabemos que nos faltan muchas en la lista”, lamentó.


“El Ministerio de Educación nos debe la ESI” 
En el mismo tono Mariana Pizarro preguntó: “¿Qué pasa con la prensa que la veo poco?, y cuando está suele escrachar, como por ejemplo Canal 12, cuyo camarógrafo le importaba más filmar a las chicas que pintaban graffitis en las paredes de Ministerio de Salud Pública. Qué vergüenza! qué poco se hacen cargo de la problemática, teniendo la mayor responsabilidad social en la provincia. Qué noble misión ciudadana la de Canal 12 en la lucha del Ni Una Menos!. 

Nosotras enterramos por femicidios cometidos por el Estado, al negar el derecho al aborto legal, seguro y gratuito más mujeres por año de las que mueren en los femicidios violentos que contamos. Por eso también el Ministerio de Educación nos debe la Educación Sexual IntegraI; pero no sólo Educación, porque le recortan el presupuesto a la ESI, entonces viene desde arriba la decisión de que no sepamos nuestros derechos para decidir. 

Recortan los Programas de Salud Sexual y Mental, y eso se traduce claramente en la multiplicación de muertes, de embarazos no deseados, de situaciones violentas con respecto a los derechos de las embarazadas, los bebés, los niños y niñas”, subrayó.

“Muchos de los que están acá saben del dolor del hambre y el frío”

La militante de los derechos de género, manifestó que el Estado “nos debe tantas cosas que la verdad me impresiona que las mujeres no hayan tomado medidas más drásticas. Tengo la boca seca, no puedo tragar, no me banco más todas las violencias económicas que se multiplican, y que nosotras sabemos porque conocemos el manejo de las economías de los hogares en este país. Por lo tanto sabemos de la pobreza, la indigencia, la falta de agua potable, de cloacas, de alimentos, de las cosas más elementales que hacen muy difícil que las mujeres puedan conseguir alguna clase de protección o ayuda”.
Afirmó que los niños y niñas están abandonadas por el Estado. “Si caminemos por el centro de la ciudad, podemos ver como las niñitas y niñitos buscan cartones cada atardecer de esos electrodomésticos que todavía algunas personas se pueden comprar, para acostarse en el frío. 

Sé que muchas de las personas que están acá, cuando digo acostarse en el frío o dormir en las calles saben en su cuero lo que estoy diciendo, porque conocen lo que es sentir el frío en los huesos. Saben lo que es no tener un colchón ni una cama; saben lo que es una letrina, estar en el barro inundadas cuando llueve, y no hay nada seco que ponerle a los chicos, y no hay ninguna posibilidad de moverse dentro de ese lodazal lleno de alimañas y basuras que traen las cloacas a cielo abierto”.

“Sabemos que están rifando nuestro futuro”

Pizarro hizo hincapié en que muchas mujeres que “están acá saben lo es el hambre sostenido. “El hambre que no es de un día o dos. El hambre que atonta los sentidos, que duele al escuchar a las niñas y los niños llorar. Y es cierto que eso existió siempre; pero recrudece de manera brutal mientras ellos, los poderosos se endeudan hasta la coronilla y no sabemos en qué van a usar la plata en la que se endeudaron. Y piensan que nosotras porque cocinamos, lavamos y limpiamos mierda todo el día, no entendemos de economía internacional. Sabemos perfectamente que nos están rifando el futuro, haciendo sus negocios y por eso no tienen presupuestos para nosotras. Sabemos muy bien quienes que se juegan nuestro destino de cada día. Sabemos muy bien como el Estado se organiza para rechazarnos como pelota de goma, porque no se hace cargo del desastre social que arrastra con todas sus medidas!”.

“Las violaciones son una pandemia”
La docente pidió que “seamos los refugios, creemos las redes, y dejémonos de joder con cuestionar a las compañeras de la diversidad sexual, juntémonos todas las que nos identificamos contra las violencias y las opresiones que sufren las cuerpas feminizadas y las mujeres. Sepan que hay un ejercicio permanente de los machos violadores de drogar y violar niñas. 

Las violan con un cóctel de alcohol y drogas. Esta práctica que no es una nueva, se está extendiendo y se hace posible a través de los usos de las redes sociales. Las situaciones son desesperantes, por lo tanto tenemos que empezar a hacer una red y exigir a la Línea 102 que haya lugares de grupos donde se puedan reunir esas familias de víctimas de situaciones específicas, como son las violaciones de niñas, niños y adolescentes. Tenemos que avanzar, es una pandemia”, enfatizó Mariana Pizarro.

Hubo un repudio masivo para el propalador Alfredo Abrazián; los medios que lo replican y las autoridades que lo protegen, “por misógino, fascista y violento. Repudiamos al historietista Latre, a sus chistes machistas y misóginos, y al Diario El Territorio que lo publica. Repudiamos en general el tratamiento de las noticias que realizan la mayoría de los medios de comunicación de la provincia, en todos sus formatos, carentes absolutos de perspectiva de género pese a estar obligados por ley”.

Adhesiones

La jornada contó con la adhesión de Feministas independientes, Aquelarre, Colectivo de Acción Contra las Violencias de Género, Unión de Estudiantes Secundarios, La Calaca- Radio con perspectiva de género, CCC, CTA autónoma, Socorristas en Red Misiones, Partido Comunista de la Argentina, Federación Juvenil Comunista, el Partido Agrario y Social, Tejiendo Género, Frente de Géneros, Corriente Villera La Poderosa, Mala Junta Patria Grande, Familia Aguirre, Movimiento Popular La Dignidad, Praxis Estrella Roja, Colectivo Trans De la Calle a la Dignidad, el Frente Nacional y Popular y el Equipo de Protocolo para el Abordaje de Situaciones de Violencia y Discriminación de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNaM.

Reclamos del Movimiento de Mujeres, Lesbianas y Trans
Otras cosas que expresa el documento, es: “Si solamente se discute el castigo seguimos llegando tarde. Exigimos políticas preventivas, de cuidado y empoderamiento de las mujeres, sin embargo recibimos políticas de vaciamiento y ajuste.
Queremos la efectiva puesta en práctica de la Ley 26.485 para erradicar, sancionar y prevenir las violencias contra las mujeres, en su texto está todo dicho, y ocho años después de su sanción sigue siendo letra muerta. Y eso, es porque el Estado es macho, oculta la desigualdad real, con discurso de propaganda, porque el patriarcado reina.
Cuando nos reducen a basura que se desecha en bolsas, cuando nos violan como si fuéramos sus objetos, cuando amedrentan nuestra circulación en el espacio público, cuando deslegitiman nuestras palabras y pensamientos, para ellos, para algunos, para muchos, ni siquiera somos personas.
Porque en lo que va del año, hubo 133 femicidios: cada 18 horas una mujer es asesinada por ser mujer. El 61% de los casos fue perpetrado por la pareja (43%) o ex pareja (18%) de la víctima, 14% por hombres conocidos de su círculo íntimo, 11% por otro familiar, en 9% de los hechos no se obtuvieron datos sobre el vínculo entre la víctima y el agresor y solo en el 5%, fue cometido por un desconocido, sin vínculo ni relación.
No gozamos de los mismos derechos y nuestras vidas no tienen el mismo valor. Nuestros cuerpos siguen siendo territorios de conquista. Claro que nos queremos vivas, pero también nos queremos libres, y dignas. Dignas sí, con vidas que valgan ser vividas.Porque esa no es la única violencia que nos subleva, hay muchas más, cotidianas”.

Derechos ganados que son amenazados

“La feminización de la pobreza es una realidad que nos debe doler, porque también enferma y mata, muchas de nosotras jamás acceden a un trabajo digno, las tareferas viven vidas de miseria, las mujeres de zonas rurales no tienen descanso ni protección estatal, porque las compañeras trans y travestis quedan excluidas del mercado laboral. 

Porque hay derechos ganados que están amenazados como el reconocimiento del trabajo no remunerado de millones de mujeres que dedicaron su vida entera, su esfuerzo al cuidado del hogar y la familia, eso es la jubilación que llaman “sin aportes”, que nos quieren arrebatar. Porque hay miles de mujeres en nuestras ciudades que cumplen tareas esenciales explotadas vilmente: las trabajadoras de las cooperativas que limpian nuestras calles, las mujeres del Progen, las promotoras de salud, las trabajadoras de la guardería de Desarrollo Social, las trabajadoras estatales y las independientes. 

Nosotras ganamos entre 15 o 35% menos que los hombres, esa diferencia engrosa la billetera de quien se favorece con las desigualdades. Porque nos arrancan el plus por presentismo y productividad cuando cuidamos a una persona a cargo, cuando parimos, y se naturaliza que solo los hombres puedan acceder a ellos. Porque nuestras trabajadoras del arte y la cultura, son manoseadas, explotadas y discriminadas, aún por los espacios públicos estatales destinados a la promoción de las artistas, como es el caso del Museo Juan Yaparí”, indica parte del texto.

Crónica y Fotos: Patricia López Espínola.