Con el resplado de Pepe Mujica, el MST amplió denuncias contra transgénicos y agrotóxicos

AGRO, AMBIENTE, SALUD PÚBLICA, SOCIEDAD | martes 16 de mayo de 2017


El fortalecimiento y ampliación de la agroecología como única alternativa para la producción de alimentos saludables-sin el uso de semillas transgénicas y de agrotóxicos- para toda la población brasileña está ganando más espacio en la agenda del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST).

Reunidos el jueves pasado en San Pablo, los líderes y militantes del movimiento han debatido el tema con representantes de comunidades tradicionales de todo el país, como indígenas, y de entidades de agroecología, salud pública y defensa del consumidor. Estas actividades fueron paralelas a la feria que ofrece granos, frutas, verduras, legumbres, dulces, jaleas, quesos, semillas y plantas producidas en asentamientos de varias regiones del país. El evento se cerró el domingo.

“Presionados por multinacionales y por el capital, estamos contaminando todo el planeta. Producir coches y extraer petróleo se ha vuelto más importante que preservarlo. La tierra es el fundamento de la vida, y la comida su fruto. Por eso no puede ser propiedad particular, para obtener más beneficio por compañías que producen transgénicos y más venenos, o por aquellos que están de ojo en todo lo que está debajo de ella. Debe ser para el usufructo y liberación de la humanidad”, dijo el ex presidente y ahora senador uruguayo Pepe Mujica a un grupo de periodistas, en la mañana de este domingo.

Mujica fue el último en hablar en la conferencia Alimentación Saludable: un derecho de todos y cada uno. Él volvió a reforzar la importancia de la cultura de la tierra, campesina, y de las cosas simples, como el hábito de cocinar.

“No se trata de nostalgia, pero la costumbre forma parte de la cultura de la tierra, de la comida. La civilización basada en la codicia produce un consumidor que trabaja permanentemente, sin tener tiempo para los afectos y para el amor, dijo, en una “reverencia a la tierra propia de un agricultor”, destacó por su parte el coordinador general del MST, João Pedro Stédile.

Resumiendo el mensaje de la conferencia, Stédile destacó que el agronegocio destruye la figura del agricultor, que sabe cultivar la tierra. “La función de la tierra y nuestra soñada reforma agraria es la producción de alimentos saludables para todos – y sin veneno -, respetando la tierra. El alimento de la diversidad, que no puede ser mercancía, sino un derecho. Espero que los gobiernos aprendan esta lección”, dijo.

Inseguridad alimentaria

La conferencia contó con la participación del ex ministro de Salud en el gobierno Dilma Rousseff, Alexandre Padilha, y de la presentadora Bela Gil, quienes enfatizaron la inseguridad alimentaria en el país sobre todo para las poblaciones más pobres, con el uso de semillas transgénicas y agrotóxicas, Y la producción de alimentos ultra-procesados, a base de sustancias químicas, que en vez de alimentar, adolecen a las personas, causando obesidad y una infinidad de otras enfermedades.

“La boca es la puerta de nuestra alma. No basta con matar el hambre. Tenemos que alimentar el alma y no la industria de alimentos y de venenos”, dijo Padilha, recordando la frase del escritor uruguayo Eduardo Galeano, muerto en 2015.

Destacó que, en la perspectiva de que “la gente quiere comida, diversión y arte”, la comida es el alimento de calidad, nutritivo, de base variada, sin venos y aditivos, producido por la agricultura familiar. Y no alimentos industrializados, con aditivos químicos para “engañar el cerebro con falsa saciedad”, producidos a partir de una única base, como el maíz o la soja, generalmente transgénica y cargada de agrotóxicos.

Agroecología

Apoyando la reforma agraria y la agroecología, la presentadora Bela Gil contestó el discurso de la industria de que sólo con el uso de transgénicos y agrotóxicos es posible producir a gran escala para alimentar a la población mundial. Para ella, el hambre en el mundo es causada por problemas en la distribución de los alimentos, y no en la producción.

“La población necesita entender la importancia de la reforma agraria como lógica que permite otro modelo más sano de producción, sin venenos que matan los ecosistemas y se enferman la gente”, dijo.

Bela invitó a la audiencia a firmar la plataforma # ChegaDeAgrotóxicos. Defendió el compromiso social en apoyo a políticas que fortalezcan la agroecología y para tasar los venenos, que hoy están exentos de impuestos.

La actriz Leticia Sabatela defendió la soberanía alimentaria, el economista Paul Singer y el actor Sergio Mamberti compusieron la mesa, pero no se pronunciaron.

Paquete del veneno

Por la tarde, la Campaña Permanente contra los Agrotóxicos y por la Vida hizo el lanzamiento oficial de la plataforma #

ChegaDeAgrotóxicos. La campaña ya fue lanzada virtualmente, el 16 de marzo. El objetivo, con la herramienta, es involucrar a la población en presiones por la aprobación del Proyecto de Ley 6670/2016, que instituye la Política Nacional de Reducción de Agrotóxicos (PNaRA). Y también barrer el avance del Paquete del Veneno, compuesto por proyectos que revocan la actual legislación del sector.

Al mismo tiempo que acelera la tramitación de proyectos de leyes desfavorables (Paquete del Veneno), el Congreso retrasa la tramitación de aquellos de interés de la sociedad, como el de la PNaRA. Según el diputado federal Nilto Tatto (PT-SP), hasta ahora el presidente de la Cámara, Rodrigo Maia (DEM-RJ) no instaló comisión especial para analizar el PL.

“Es fundamental una campaña para presionar a los partidos a indicar los nombres”, dijo Tatto.

Como se explicó, aún así el PL viene siendo discutido. Y ya hay audiencias públicas para discutir el tema siendo programadas. El 8 de junio, será debatida en la Facultad de Derecho de Ribeirão Preto, interior paulista.

Agua envenenada

En la mesa que reunió representantes del MST, Instituto de Defensa del Consumidor (Idec) y de la Asociación Brasileña de Salud Colectiva (Abrasco). Además, de Greenpeace y de la Central Única de los Trabajadores (CUT). El destacamento fue don de Alda Silva, de 70 años, líder kaiowá morador de Dourados, en Mato Grosso.

En su discurso, doña Alda contó los dramas de quien ve el aumento de la enfermedad y muerte de niños. Los crímenes en su aldea, debido a los agrotóxicos, muy usados ​​en la región. También habló de los percances en busca de ayuda y justicia.

– La lucha no es fácil. Ya murió mucho niño. No es fácil quedarse viendo a tantos niños muertos a causa de venenos. La gente cuenta a las autoridades lo que pasa en nuestra aldea, pero nadie se preocupa. Es un genocidio. Cuando usted es un indio, nadie quiere saber. Es un dolor que uno está sintiendo. He adoptado a un niño, que murió después de beber agua envenenada. He contado en el Ministerio Público. Tenemos que luchar, acabar con ese agrotóxico “, concluyó.