Sergio Tarnoski y una velada patria

CULTURA, ESPECTÁCULOS | martes 22 de mayo de 2018


El acordeonista oriundo de Apóstoles se presentará el próximo sábado 26 en la Peña “Misionero y guaraní”.

Sigue la recorrida por los escenarios del músico popular Sergio Tarnoski. El próximo viernes 26 de Mayo  en formato dúo con María Eugenia Gallardo a las 22:00 horas en “Peña Misionero y Guaraní” – Bar  temático y cultural –  (Buenos Aires 1546). Para esta ocasión prepararon un repertorio que recorrerá los sonidos de la Mesopotamia Norte. Derecho de espectáculo $100, para reservas comunicarse al número 0376 – 154 – 609413.

Un emprendimiento bien Misionero y Guaraní

A menos de un mes de existencia, el bar temático – cultural, regenteado por el MPM Joselo Schuap, ya pisa fuerte. Es cierto que a la ciudad capital le estaba faltando un punto de encuentro para los gustadores de la música regional. Esta era una cuenta pendiente dentro de las alternativas culturales, dado que pocos empresarios podrían invertir en un emprendimiento de esta índole ya que no solo es necesario tener un conocimiento empresarial sino que también artístico para poder sostener una cartelera que atraiga a un público diverso.

Quien mejor que Schuap para poder activar este espacio que viene a cumplir esa especie de deuda que se generó entre los artistas locales y el público demandante. Para los memoriosos esta no es la primera vez que Joselo se embarca en este tipo de experiencias, pero en esta ocasión el desafío ya no depende de otros factores más que de él y su familia / músicos / amigos que lo acompañan en cada una de sus aventuras.

Ubicado casi en un rincón de las cuatro avenidas; al ingresar por la puerta rustica de madera doble hoja, uno se adentra a un lugar que parece detenido en el tiempo. Sillas y mesas de maderas, al mejor estilo peña, de frente se ubica un escenario que quien sabe cuántas historias y canciones pasarán. Sobre la barra los populares pingüinos llenos de vino a la espera de ser servidos. Por las paredes cuelgan imágenes que adornar el imaginario de nuestra identidad cultural. Pareciera que cada una de esas piezas que se encuentran en este lugar fue puesta por alguna razón, no lo sabemos, ni tampoco nos importa el porqué, mientras haya música, vino y amigos, por el momento no necesitamos nada más.